Mientras dormitaba al calor de la ojera del hogar, se sobresaltó por el choque de gansos en la puerta y las ventanas. Alejados, por la tormenta, de su trayectoria migratoria hacia el sur, estaban completamente desorientados.
Movido por la compasión, abrió las puertas del gran granero y comenzó a correr, a gritarles, a pitarles, y a ahuyentarlos en dirección de la puerta del granero para que se quedasen allí hasta que pasara la tormenta. Sin embargo, los gansos revoloteaban en círculos, sin entender lo que significaba el granero abierto y los gestos dramáticos del granjero desesperado (que ni siquiera los había convencido con migas de pan esparcidas en dirección al granero).
Derrotado en su intento de salvar a las pobres criaturas, suspiró: "¡Oh, si yo fuera un ganso! ¡Si tan solo pudiera hablar su idioma!" Al oír su propio lamento, recordó la pregunta que le había hecho a su esposa: "¿Por qué habría de querer Dios ser un hombre?". Y sin darse cuenta, balbuceó la respuesta: "¡Para salvarlo!" ... Finalmente entendió el significado de la Navidad y la necesidad de la encarnación de Dios Navidad.
"Religión" viene del latín "religare", que significa relacionarse, establecer una relación. Desde su naturaleza, el hombre siempre ha sido religioso y la perspectiva de que siempre lo será. Sabiendo que es precario y necesitado, el ser humano siempre ha buscado los favores de la "divinidad". Así, en todas las culturas, surgieron individuos que, considerados con una sensibilidad especial para relacionarse con lo divino, se sintieron enviados por Dios, los profetas, en la tradición hebrea.
Estos profetas nunca lograron establecer un puente de comunicación entre lo divino y lo humano. Esto se debe a que la Palabra de Dios, al ser transmitida por ellos (hombres con sus características personales influenciados por un determinado contexto sociocultural), terminó siendo afectada por muchas variables mediadoras (personalidad, prejuicios, estereotipos, normas sociales), perdiéndose muchas veces, el sentido del mensaje original.
Esto continúo sucediendo incluso después de Cristo. Por ejemplo, cuando San Juan menciona el número de veces que Jesús se apareció después de su muerte, no consideró la primera aparición que se le hizo a María Magdalena; Al mismo tiempo, San Pablo tampoco menciona esta aparición, y además menciona otra aparición a la que ningún evangelista hace referencia, la que se hizo a Pedro.
A lo largo de la historia de la humanidad, Dios, a pesar de su omnipotencia, se ha encontrado en la misma situación de impotencia que el hombre que no pudo establecer comunicación con los gansos para salvarlos; Por eso, cuando llegó la plenitud de los tiempos, exclamó: "Si tan solo fuera un hombre... "Y Dios se hizo hombre, y habitó entre nosotros...
Cristo, siendo a la vez Dios y Hombre, es el verdadero puente que une a la humanidad y a la divinidad, es el punto de encuentro, es comunicación plena, sin sesgos ni influencias. En Su palabra, en Su comportamiento, en Sus obras y en Su vida como hombre, Dios nos ha dicho todo lo que necesitamos saber acerca de Él y acerca del ser (y deber ser) del hombre.
P. Jorge Amaro, IMC