domingo, 1 de junio de 2014

Un cierto Islan de hoy y el cristianismo de hace 2000 años

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"Maestro, esta mujer fue sorprendida en el acto de adulterio. Moisés, en la Ley, nos ordenó apedrear a estas mujeres. ¿Y tú qué dices? (…) Jesús, apoyándose en el suelo, comenzó a escribir con el dedo en el suelo. Cuando insistieron en interrogarlo, él se levantó y les dijo:

"El que de vosotros esté sin pecado, que le arroje la primera piedra". (…) Al oír esto, salieron uno por uno, empezando por los ancianos, y solo quedaron Jesús y la mujer que estaba en medio de ellos. Entonces Jesús se levantó y le preguntó: «Mujer, ¿dónde están? ¿Nadie te ha condenado? Ella respondió: "Nadie, Señor". Jesús le dijo: "Yo tampoco te condeno. Vete y, de ahora en adelante, no peques más
". Juan, 1-11

Lo que era una práctica en la época de Jesús sigue siendo hoy, después de 2000 años, una práctica común en algunos países musulmanes fundamentalistas. De vez en cuando, la prensa nos habla de casos concretos que horrorizan a la opinión pública mundial.

Internet está llena de fotografías y vídeos de estas ejecuciones bárbaras que no están ordenadas en el Corán; de hecho, en todo el libro del Corán no se menciona la lapidación prescrita para ningún delito. Según el Corán, el adulterio se castiga con azotes. Cuando comparamos esta práctica, todavía común hoy en día, con la que Jesús preconizaba hace dos mil años, para el mismo pecado, no deja de ser sorprendente y conmovedor.

Por otro lado, la pena de muerte es siempre una injusticia porque existen leyes para juzgar los actos y no la totalidad de una vida humana. Incluso cuando el delito es homicidio, la pena de muerte es un delito peor que el delito que se quiere sancionar. Lo más probable es que quienquiera que cometiera el asesinato estuviera poseído por la ira o la rabia. Mientras que los que condenan a muerte lo hacen a sangre fría, en pleno uso de sus facultades mentales y racionales.

Desde los albores de la humanidad, todas las culturas y civilizaciones de este planeta han sido, y hasta cierto punto siguen siendo, patriarcales, machistas o, como decimos popularmente, machistas y chovinistas. Además de Eva, en la tradición judía, y Pandora, en la tradición griega, todas las culturas culpan a las mujeres de la aparición del mal en el mundo; ella es el chivo expiatorio.

Si en Europa y en el mundo occidental en general, en América del Norte y, de alguna manera, en América del Sur, Rusia, Australia y Nueva Zelanda, las mujeres son más respetadas es porque algo de la mentalidad de Jesús y del espíritu del cristianismo ha influido en la cultura.

En gran parte del África negra, la mujer es la única que realmente trabaja en la agricultura por ella inventada y en su casa. Los hombres se dedican a la guerra, cuando la hay, a la caza, a la pesca y al gobierno de la tribu. Vi a mujeres cargando un peso en la cabeza, otro en cada mano, un bebé en el vientre y otro en la espalda viajando kilómetros cuando sus maridos estaban con las manos vacías. En muchos países, todavía hoy se considera normal secuestrar a una niña para casarse. La circuncisión femenina priva a la mujer de cualquier placer en el acto sexual.

En el Asia actual, las mujeres también son objeto de vejación hoy en día. La prostitución infantil está muy extendida. Tomemos como ejemplo a Japón, un país tan evolucionado, que es el único que no acepta las leyes de la ONU sobre pornografía infantil. En Japón y China hay restaurantes donde la comida se sirve sobre el cuerpo desnudo de una adolescente. Esto es impensable en el mundo occidental, ni siquiera en los tiempos de la Edad Media.

En la India y en otros países asiáticos reina la impunidad con respecto a la violación de mujeres y la desfiguración de la cara con ácido sulfúrico. El único país donde las mujeres son un poco más respetadas es Filipinas, precisamente porque es una cultura que, de alguna manera, ha sido moldeada por el cristianismo durante 500 años desde la colonización española.

Una lectura, por apresurada que sea, de los evangelios no deja de sorprender al lector más desatento e imparcial por la actitud que Jesús tiene hacia las mujeres; las trata como iguales, las defiende y las admite en su grupo de discípulos, algo nunca antes visto. Podría decirse que Jesús fue el mayor defensor de las mujeres de todos los tiempos.

Conclusión
La persistencia del machismo chauvinista en ciertas culturas contrasta con la revolucionaria defensa de la dignidad femenina que Jesús predicó hace dos mil años.

P. Jorge Amaro (tradu. Begoña Peña)



jueves, 1 de mayo de 2014

Las visitas de Maria

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En aquellos días, María se puso en camino y se apresuró a subir al monte, a una ciudad de Judea. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Lucas 1,39-40

Capilla de las Apariciones
Hace algún tiempo participé en Fátima en un encuentro de sacerdotes y religiosos que culminó con una misa en la Capilla de las Apariciones. Me impactó el hecho de que el presidente de esa celebración no mencionara la importancia del lugar donde estábamos celebrando la Eucaristía; no haber mencionado, ni una sola vez, a Nuestra Señora de Fátima ni haber hecho mucha mención de María en general.

Cuando le conté a otro colega lo que había pasado, me dijeron: "sabes, yo tampoco creo mucho en estas cosas de las apariciones". Devoto, como siempre lo he sido, de Nuestra Señora, y creyente en sus apariciones, me vino inmediatamente a la mente la acusación hecha al Papa Pablo VI de haber impuesto Fátima a la Iglesia. En ese momento el Papa se defendió diciendo que no fue él quien impuso Fátima a la Iglesia, fue Fátima la que se impuso a sí misma.

“A todos los tontos se les aparece la virgen”
Con este proverbio español en mente, la Iglesia es consciente de que muchas apariciones no son genuinas; Por lo tanto, utiliza todo tipo de investigaciones científicas, que corresponden al "abogado del diablo" en la beatificación de los santos, para desaprobarlos. La Iglesia simplemente se quita el sombrero y se inclina ante algo que es genuinamente sobrenatural.

"Contra los hechos no hay argumentos"

Investigadora científica, desapasionada e imparcial, que aplica todos los métodos e instrumentos de la investigación científica moderna a Guadalupe, Lourdes y Fátima, las tres grandes apariciones que la Iglesia propone a sus fieles, no pueden dejar de quedar estupefacto ante el halo de misterio y sobrenaturalidad que rodea a los hechos cuya explicación es irreductible a la razón y a la ciencia.

Ante esto, hay dos opciones libres, pero siempre de fe: deificar a la ciencia, creyendo que en el futuro explicará lo que hoy no puede hacer; o creer que detrás de estos hechos está Dios y en este caso que María realmente visita a su pueblo.

Desde ahora hasta el fin del mundo, el cielo ya no puede decir nada nuevo
La razón por la que escribo estas líneas no es para volver a proponer las apariciones de María, en virtud del misterio inexplicable que las rodea, sino para reflexionar sobre las razones teológicas que las justifican.

Por supuesto, ni Guadalupe, ni Lourdes, ni Fátima son dogmas de fe. El Cielo, en Jesucristo, el Verbo Eterno de Dios hecho carne, ya ha dicho todo lo que tenía que decir, no tiene sentido que vuelva a hablar después de que Dios ha enviado a su único hijo; De hecho, éste, cuando regrese, será para juzgar a los vivos y a los muertos.

Las visitas de María
Explicamos y justificamos que María es mediadora y nuestra intercesora en el Cielo con el episodio de las bodas de Caná (Jn 2,1-11), en el que presenta las necesidades de los invitados a su hijo, mientras les exhorta a hacer todo lo que él dice; y ¿por qué no explicar y justificar las visitas de María con el episodio de la visita a su prima Isabel? (Lucas 1,39-45)

María, en sus visitas, no trae un nuevo Evangelio, un nuevo mensaje, sino que, como el Espíritu Santo, de quien es esposa, recuerda partes olvidadas del mensaje de su Hijo (Jn 14, 26) y las reinterpreta en el "aquí y ahora" de la historia humana. De hecho, uno de los factores importantes en la autenticidad de estos mensajes es su concordancia con el evangelio.

María sigue visitando a aquellos de los que es madre, en momentos clave de la historia de sus hijos, para ayudar a encarnar en estos momentos y lugares el Verbo eterno de su Hijo.

Guadalupe – Apoyo a la evangelización
Como los nativos en 1531 aceptarían gustosamente la religión de los conquistadores, exploradores y masacradores españoles, si María no se hubiera aparecido a un indígena. De hecho, los indígenas, hasta entonces reacios al cristianismo, se convirtieron en masa después de las apariciones

Lourdes – Cielo confirmado
Una parte importante del mensaje de Lourdes es la confirmación del Cielo, en el año 1858, del dogma de la Inmaculada Concepción, instituido por el Papa Pío IX cuatro años antes, en 1854

Fátima – "La Penitencia y la Oración" son la solución
Entre dos guerras mundiales, María propuso en Fátima, entre otras cosas, "Penitencia y Oración" como medio para enfrentarse, entonces y aún hoy, al comunismo materialista y ateo, así como al capitalismo materialista y consumista, y por lo tanto no menos ateo.

P. Jorge Amaro, IMC (trad. Liliana Monroy)




martes, 15 de abril de 2014

La lección de la Mariposa

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Un día apareció una pequeña abertura en un capullo. Un hombre sentado observó a la mariposa durante varias horas mientras intentaba mover su cuerpo a través del pequeño agujero.

Al cabo de un rato parecía que había dejado de progresar. Parecía que ya había hecho todo lo que podía y no había podido ensanchar el agujero.

Así que el hombre decidió ayudar a la mariposa: agarró unas tijeras y abrió el capullo. La mariposa pudo salir con facilidad. Su cuerpo estaba marchito, era pequeño y sus alas estaban arrugadas.

El hombre siguió observándolo porque esperaba que, en cualquier momento, las alas se abrieran y estiraran para poder sostener el cuerpo y que se endureciera. ¡Nada de esto sucedió! Por el contrario, la mariposa pasó el resto de su vida arrastrándose con el cuerpo y las alas marchitas y encogidas y nunca pudo volar.


Ayudar no siempre ayuda
El hombre, en su bondad y disposición a ayudar, no se dio cuenta de que el capullo apretado y el esfuerzo requerido para que la mariposa pasara a través de la pequeña abertura era la estratagema que Dios había ideado para que el fluido del cuerpo de la mariposa fuera bombeado a las alas, permitiéndole así volar, después de haberse liberado del capullo.

Hay ayuda y ayuda... Todos debemos ser buenos samaritanos, pero no debemos reemplazar a los demás; eso es paternalismo. Podemos ayudar a solucionar los problemas de los demás, pero solo ellos pueden verdaderamente solucionarlos. Podemos llevar el buey al agua, pero solo él puede beber... Obligar a un adulto a hacer el bien siempre es malo... La ayuda positiva es dar una caña y enseñar a pescar y no dar un pez. Dar un pez crea dependencia y promueve la pereza de los que son ayudados..

La psicoterapia actual sigue el principio de no directividad, que es una derivación de los antiguos mayéuticos socráticos. El psicoterapeuta no hace preguntas por curiosidad o para conocer al cliente, sino para ayudar al cliente a conocerse a sí mismo y a encontrar dentro de sí mismo la solución a sus problemas, la motivación y la fuerza de voluntad para el cambio.

Bebés de África y bebés de Europa
En el campo de la educación, Freud descubrió que la madurez humana ocurre cuando se abandona el principio del placer y se abraza el principio de la realidad o, como diría Cristo, "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día y sígame" (Lucas 9, 23). Los niños de África hacen esta transición mucho antes que los niños de Europa.

Aquí, cuando un bebé llora, es atendido de inmediato, por lo que muchos bebés ya ni siquiera lloran, solo hacen muecas para conseguir lo que quieren y ¿qué otra cosa es sino una amenaza, un ultimátum? El bebé crea la creencia de que basta llorar para que las cosas aparezcan hechas por arte de magia, instalándose en el Principio del Placer.

A diferencia de los sobreprotegidos bebés europeos, los africanos lloran y lloran y no son atendidos, por lo que pronto se acostumbran a la dura realidad; si sienten frío, hambre, sed o humedad, pueden manejarlo, por lo que pronto se despiertan a un mundo sin Santa Claus y el hada madrina, volviéndose adultos antes.

Muchos padres que pasaron por dificultades cuando eran niños dicen que no quieren que sus hijos pasen por lo que ellos han pasado; en consecuencia, son paternalistas al alfombrar la vida de sus hijos pensando que los están ayudando. Olvidan que, si son lo que son hoy, es precisamente porque han pasado por estas mismas dificultades.

La cruz va en contra de la ley del mínimo esfuerzo

¿No tuvo el Mesías que sufrir estas cosas para entrar en su gloria? Jesús explica a los discípulos en el camino a Emaús (Lucas 24, 26). Todo lo que es bueno en la vida tiene un precio o cuesta dinero o cuesta trabajo o cuesta esfuerzo o las tres cosas al mismo tiempo.

La ley del mínimo esfuerzo ha motivado el avance científico y técnico en todos los aspectos materiales de la vida humana, pero no se aplica a los aspectos psíquicos, éticos y espirituales. En estos reinos sigue prevaleciendo la ley del máximo esfuerzo para obtener el mayor beneficio.

"La tristeza bien ordeñada es la flor y nata de la alegría", dicen los pastores de la Serra da Estrela. No se puede celebrar una victoria sin una batalla y, cuanto más dura es la batalla, más gozosa es la celebración de la victoria.

No hay resurrección sin muerte. Cristo no habría podido entrar en su gloria sin dejar este mundo donde se había encarnado. La salida no sería airosa porque la vida no fue airosa. Cristo pagó el precio de su libertad y no de la sumisión al poder político, económico y religioso. Pagó el precio de su audacia al haber enfrentado y denunciado las injusticias del estamento social y religioso de su tiempo.

Los grandes desafíos hacen grandes hombres
"La situación hace al ladrón", dice la gente. También es válido en un sentido positivo. O sea, son las situaciones, los grandes desafíos, los que hacen un héroe cuando la persona es movida por altos ideales, o un cobarde y oportunista cuando se mueve por intereses egoístas y mezquinos.

Fue la esclavitud del pueblo de Dios en Egipto lo que hizo la persona y personalidad de Moisés. Fue la cicuta la que enalteció a Sócrates y lo desenterró del olvido de la historia. Fue la Guerra de Troya la que creó el mito de Aquiles. Fue la Segunda Guerra Mundial la que creó a Winston Churchill. Fue la independencia de la India la que creó a Gandhi. Fue el apartheid en Sudáfrica el que creó a Nelson Mandela. No es el hombre el que crea la situación, es la situación la que hace al hombre.

Pedí fuerza y Dios me dio dificultades para hacerme fuerte.
Pedí sabiduría y Dios me dio problemas para resolver.
Pedí prosperidad, y Dios me dio inteligencia y fuerza para trabajar.
Pedí coraje y Dios me dio obstáculos para superar.
Pedí amor y Dios me dio personas para amar.
Pedí favores y Dios me dio oportunidades.
Dios no me dio nada de lo que pedí,
pero tampoco me faltó nada de lo que necesitaba...
Autor desconocido

Vive la vida sin miedo; enfréntate a todos los obstáculos que se te presenten porque "Dios da el frío según la ropa". Ten fe; Dios no permitirá que seas probado más allá de tus fuerzas porque "No hay males que por bien no vengan".

P. Jorge Amaro, IMC (trad. Begoña Peña)


martes, 1 de abril de 2014

Belleza física versus Simpatia

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"El que oye estas palabras mías y las pone en práctica, es semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca. Cayó la lluvia, crecieron los ríos, los vientos soplaron contra aquella casa, pero no cayó porque estaba fundada sobre la roca.

Pero cualquiera que oiga estas palabras mías y no las ponga en práctica será semejante a un necio que edificó su casa sobre la arena. Cayó la lluvia, crecieron los ríos, los vientos soplaron contra aquella casa, se derrumbó y grande fue su ruina". Mateo 7, 24-27

"Mens sana in corpore sano" - Se sabe que la salud del cuerpo y la del alma van de la mano y se implican mutuamente. No ocurre lo mismo entre la belleza física de una persona y su belleza interior.

"El rostro es el espejo del alma" - En la atracción que sentimos por una persona físicamente bella, parece estar implícita una creencia irracional de que ella también es simpática, que su hermosa apariencia no es más que el signo y símbolo de la belleza interior, la firmeza de carácter, la madurez, el autocontrol, la generosidad, etcétera.

De hecho, en muchas personas que he conocido, esta correspondencia entre los dos tipos de belleza no solo no ocurre, sino que incluso parece excluirse. Hay quienes capitalizan su belleza física usándola como tarjeta de crédito en la creencia de que con ella todo, en la sociedad, son puertas abiertas; la admiración y el amor de todos están garantizados. Pensando así, estas personas no se aplican ni se esfuerzan por desarrollar la belleza interior por lo que estas personas suelen ser esnobs, antipáticas y orgullosas.

La belleza es innata, la simpatía o belleza del alma y del carácter se adquiere por el esfuerzo. "Sin dolor no hay ganancia" se dice en psicoterapia. Si no duele, si no cuesta, no hay ganancia. Todo lo que es verdaderamente bueno en la vida cuesta, ya sea dinero o esfuerzo o ambos.

La belleza es un bien individual, solo beneficia a la persona que la posee. No es relacional, ya que lleva a la persona a ponerse en un pedestal y de los demás solo requiere admiración. La simpatía es un bien social. Las personas agradables salen de sí mismas y establecen relaciones en pié de igualdad con los demás creando paz, armonía y felicidad.

"El que ve rostros no ve corazones" - La belleza física sólo sirve para atraer a la gente. Es la belleza interior la que fija dos personas, el uno con el otro en relaciones duraderas de amor o amistad.

La belleza física no crece con el tiempo, al contrario, se degrada; las cremas y las cirugías plásticas solo detienen la degradación durante un tiempo. La simpatía, o sea, la belleza interior siempre puede crecer el tiempo. Con un poco de auto observación, autocrítica, autodisciplina y fuerza de voluntad, uno se coloca en un camino de crecimiento continuo hacia la perfección.

Aquellos que adoptan la primacía de la simpatía sobre la belleza física envejecen bien. La simpatía es el mejor cosmético para las personas bellas porque mantiene su belleza sin importar su edad. Por otro lado, la simpatía, o belleza interior, con el correr del tiempo acaba por mejorar la apariencia física de los que de jóvenes no eran tan bellos.

Quienes adoptan la primacía de la belleza sobre la simpatía envejecen mal; con el paso del tiempo la antipatía, el mal carácter, la inmadurez psíquica y afectiva, la ira y el resentimiento terminan por degradar la belleza física sobre la que la persona ha construido su vida y, como la casa construida sobre la arena, su ruina ha sido grande.

Conclusión - Los guapos de mal carácter envejecen mal, y se hacen feos, al contrario, los menos bellos físicamente, pero de buen carácter, como el buen vino, envejecen bien, y se vuelven guapos.

P. Jorge Amaro, IMC (trad. Begoña Peña)



sábado, 15 de marzo de 2014

Migrantes y Emigrantes por el Evangelio

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El Señor le dijo a Abram: "Deja tu tierra, tu familia y la casa de tu padre, y vete a la tierra que yo te mostraré"
Génesis 12,1

El que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará. Marcos 8,35

En uno de los municipios más afectados y desertificados por la Emigración, como es Ribeira de Pena en el distrito de Vila Real, (Portugal) nosotros, los Institutos Misioneros Ad Gentes, celebramos una Semana Misionera bajo el lema Migrantes y Emigrantes por causa del Evangelio. Desde los descubrimientos, el país que "dio nuevos mundos al mundo" también ha contribuido a su colonización. Hay portugueses en todos los países del mundo. Alguien dijo que los portugueses tienen una cuna muy pequeña pero un cementerio muy grande.

 "Expandiendo la fe y el imperio"
Cuando empezamos a ser un destino para los inmigrantes de otros países, porque a pesar de ser pobres pertenecemos a un club de ricos, la Comunidad Europea, pensábamos que la sangría de nuestro país había terminado, pero aquí nos enfrentamos a la actual crisis financiera y somos empujados, e incluso invitados por nuestros gobernantes, a emigrar de nuevo.

Poco después de adquirir la misma identidad geográfica de hace más de 900 años, que aún conservamos hoy en día, de espaldas a Europa nos hicimos a la mar. Para Camões, el legítimo intérprete del alma del pueblo portugués, la razón última que nos llevó a aventurarnos y salir de nuestra tierra, mar adentro en busca de nuevas tierras y nuevas gentes, fue siempre "Expandir la fe y el imperio".

De hecho, en nuestras carabelas, entre comerciantes nobles y burgueses, también iban misioneros. Uno de los grandes misioneros de todos los tiempos, San Francisco Javier, viajó en nuestras carabelas a la India y luego a las puertas de China. Por lo tanto, siempre hemos sido un país de emigrantes y misioneros.

Emigrantes por el Evangelio
Como muchos otros municipios del interior, Ribeira de Pena, es víctima de la migración, del interior a la costa, del campo a la ciudad; ese tipo de migración que dio origen a la expresión: "Portugal es Lisboa, el resto es paisaje".

Utilizando la migración como metáfora de la Nueva Evangelización, el primer objetivo de la semana misionera fue transmitir la idea o crear conciencia de que todo cristiano es un misionero, es decir, un migrante que se desvive por el Evangelio.

La semana comenzó con la ceremonia de envío presidida por el obispo de Vila Real, Dom Amândio, que envió a los misioneros con antorcha en mano, simbolizando la luz del evangelio, a las diversas parroquias del municipio.

Para cerrar la semana, la gente, de cada una de las parroquias y pueblos del municipio, se reunió en un punto diferente, a las afueras de Ribeira de Pena, y caminaron, rezando el Rosario Misionero, hasta un punto estratégico donde se reunían todas las comunidades. A partir de ese momento, todas las comunidades unidas, unas 300 personas, iniciaron un Vía Crucis hacia la Iglesia del Salvador donde, para finalizar la semana misionera, se celebró una adoración y bendición del Santísimo Sacramento.

La fe que nos salva

Además de la caminata de los jóvenes al santuario de Nuestra Señora de Guía, la visita a los enfermos de todo el municipio, un momento álgido, y diferente a la semana, fue el encuentro en varios cafés de las diversas comunidades. Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma". Si la gente no va a la iglesia, la iglesia va a la gente.

Los temas de diálogo eran diferentes: en los cafés más rurales se centraban más en la práctica de la religión; en el café Black & White, más frecuentado por jóvenes, el diálogo se centró en temas más fundamentales y filosóficos, la existencia de Dios, el sentido de la vida, el aborto, la religión cristiana frente a la religión musulmana. La experiencia fue positiva y vale la pena repetirla.

Emigrantes por causa del Evangelio
Además de la migración, del campo a la ciudad, Ribeira de Pena también estuvo plagada de emigración al extranjero, siendo Francia el destino más elegido. Hoy en día todo el municipio no tiene más de 6 mil habitantes. Esto no nos impidió invitar a la gente a participar en la Misión sin fronteras, la Misión Ad Gentes, especialmente a través de la oración.

Utilizando la emigración como metáfora de la Evangelización Ad Gentes, el segundo objetivo de la semana misionera era renovar la llamada de Cristo "Id y haced discípulos a todas las naciones", que es el lema de la diócesis de Vila Real para este año.

Emprender el camino desconocido es difícil tanto para los emigrantes como para los misioneros, ambos sienten el miedo y se van con la esperanza de que todo salga bien; El emigrante sale para recibir, el misionero sale para dar. También es difícil dejar la propia tierra, la familia y los amigos. Diferentes motivaciones, el emigrante es impulsado por la necesidad, el misionero es impulsado por la fe y el amor. Mientras el emigrante se ganará la vida, el misionero dará su vida. 

Oración de la Semana Misionera
Señor Jesús Cristo,
que dijiste a tus apóstoles
"Id y haced discípulos",
envía tu Espíritu sobre nosotros
y renueva en nuestros corazones
Tu mandato misionero
Ser mensajeros del Evangelio
y profetas de esperanza y amor
y como María, tu madre,
en un sí dócil y obediente a tu voluntad,
Con la palabra y el ejemplo
Hagamos discípulos de todas las naciones.

P. Jorge Amaro, IMC (trad. Liliana Monterey)


domingo, 2 de marzo de 2014

Carnaval sin Cuaresma

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"Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz día tras día y sígame. Lucas 9,23

Todo el mundo sabe que el Carnaval nació para la Cuaresma. En el pasado, la Cuaresma era longa más de cuarenta días de ayuno, abstinencia, penitencia y sacrificios. Algo así como un tiempo de luto, no había, a propósito, fiestas ni celebraciones de efusión y alegría, cómo podría ser una boda; incluso, durante la Cuaresma no se celebran bodas.

En esta época, se exhortaba a los cristianos a hacer ejercicios de introspección que condujeran a una mayor autoconciencia, es decir, a ser conocedores de su vida y responsables de su comportamiento cotidiano, en una actitud de autocrítica con vistas a la metanoia, es decir, a un cambio de mente y de vida, a la conversión.

Los días de Carnaval, que precedían a la Cuaresma de penitencia y disciplina, eran completamente opuestos a la Cuaresma. Si en Cuaresma no se come carne, en Carnaval la carne vale la pena. El día de Carnaval, es decir, el martes de Carnaval, precede al miércoles de Ceniza, el comienzo de la Cuaresma. En la tradición italiana y francesa se le llama "Mardi Grass", Martes Gordo, porque era el día en el que se abusaba de la carne como despedida de este alimento hasta el día de Pascua.

Si la Cuaresma es un tiempo de melancolía, tristeza e introspección, el Carnaval es un tiempo de alegría, extroversión y jolgorio; si la Cuaresma es un tiempo de disciplina, el Carnaval es un tiempo de indisciplina; en Carnaval todo se puede hacer; "Es Carnaval, nadie se lo toma a mal".

Un día, rompiendo muchas de las reglas, ayunos y dietas, un monje le dijo a su discípulo escandalizado y boquiabierto, un arco de flechas para funcionar bien no siempre puede estar siempre tenso. Nuestro pueblo dice sabiamente: "un día, es solo un día, no son días".

El mal de nuestro tiempo es que el Carnaval ya no precede a la Cuaresma. Volvemos al "pan y circo" de los romanos como único "modus Vivendi". Hay Carnaval, sí, y cada vez más refinado, pero no hay Cuaresma. El Carnaval ha permanecido, la Cuaresma ha desaparecido incluso en la Iglesia en la que hoy se vive de manera "ligera" o descafeinada.

El diablo que huye de la cruz
El mundo se ha acostumbrado al tabaco sin nicotina, al café sin cafeína, a la Coca-Cola light sin calorías, a la cerveza sin alcohol; este paradigma de rosas sin espinas fácilmente extrapolable a otras realidades y ámbitos de la vida individual y social, de modo que hoy también tenemos la Navidad, del Papá Noel consumista, sin el nacimiento de Jesús; la Pascua, del conejo y la almendra, sin la muerte y resurrección de Jesús; Halloween, es decir, la víspera de Todos los Santos, sin fiesta de todos los santos.

Extrapolando aún más lejos, tenemos sexo sin amor (una noche de aventura), conviviendo sin compromiso, con la creencia de que es posible vivir sin inconvenientes, y sin incomodidades, sufrimientos, sacrificios, trabajos, esfuerzos en definitiva sin cruz.

En un mundo donde se contradicen la realidad y la verdad de las cosas; donde se quiere tener el sol en la era y la lluvia en el prado al mismo tiempo, donde se quiere comer la torta y tenerla, las palabras de Jesús, que nos invita a abrazar la cruz, la contracultura sonora, a contracorriente.

Sabemos por los exorcismos que el diablo huye de la cruz. Como el diablo, somos cuando huimos de la cruz, porque es parte de la vida. La vida no es posible sin sufrimiento, sin sacrificio y sin esfuerzo. Aunque la madurez humana, como dice Freud, implica abandonar el principio del placer para abrazar el principio de la realidad, el mundo insiste en conformarse con el principio del placer.

A diferencia del mundo, los cristianos estamos llamados a no "huir con la cola a las jeringuillas" y, como dicen los españoles, "a enfrentarnos al toro por los cuernos". Abraza la cruz y el sufrimiento que la vida nos arroja como medio para un bien mayor y un futuro mejor.

Abrazar la cruz sin ser masoquista
La cruz es el desierto por el que pasaron los judíos para llegar a la tierra prometida; y a pesar de la tentación de rechazar tal cruz, inspirados por el hambre, y volver a las vasijas llenas de carne de la esclavitud en Egipto, los judíos comprendieron que la libertad tenía un precio y estaban dispuestos a pagarlo avanzando, abrazando la cruz.

Esta historia se ha vuelto paradigmática para el abandono de todas las adicciones y conductas repetitivas, obsesivas y adictivas. Egipto es la sustancia o el comportamiento al que estoy apegado y me priva de la libertad; La tierra prometida es la libertad plena y recuperar el control de mi vida;

En el medio está el desierto, es decir, el precio a pagar: la purga, la purificación, la tentación de dar un paso atrás y volver a la adicción es causada por el síndrome de abstinencia. Sin dolor ni sacrificio, no renuncias a las drogas ni al alcohol, no terminas una dieta sino eres fiel hasta el final.

Todo lo bueno en la vida cuesta y tiene un precio, o dinero, o esfuerzo, o ambos. La alegría de la victoria no se siente sin el ardor y el sacrificio de la batalla, y cuanto más difícil es la batalla, más intensa es la alegría de la victoria y su celebración. Pero no hay alegría de la victoria sin el ardor de la batalla.

La cruz es siempre el medio para alcanzar el fin deseado. La cruz del estudiante es obligarse a estudiar en lugar de ir de juerga en juerga; La cruz de los que quieren adelgazar es su alimentación; La cruz del deportista es la dieta estricta, la forma de vida y el entrenamiento en el que invierte horas para ganar segundos a su propio récord.

El gimnasio y la gimnasia de la cruz
Los cristianos no van en busca de la cruz, solo la aceptan cuando la encuentran en el camino. En este sentido, a primera vista, las prácticas cuaresmales de ayuno, abstinencia y sacrificio pueden parecer artificiales y masoquistas, pero si lo pensamos bien, sirven para fortalecer nuestra fuerza de voluntad, espíritu, libertad e independencia de las cosas del mundo.

De la misma manera los ejercicios físicos que hacemos en un gimnasio, como correr sobre una pasadera o andar en una bicicleta que no se mueve, aparentemente en sí mismos parecen carecer de sentido, sin embargo, fortalecen nuestro cuerpo, nuestra fuerza de voluntad, e mejoran la salud en general.

Conclusión - Excesos durante un tiempo limitado, como dice el pueblo "un día, es solo un día, no son días, puede ser psicológicamente positivo, una catarsis liberadora. El problema es que, al Carnaval, ya no sigue la cuaresma, sino que este se prolonga a sí mismo. Los excesos ya no son la excepción sino la regla.

P. Jorge Amaro, IMC (trad. Liliana Monroy)


domingo, 2 de febrero de 2014

Oración de la Misión Itinerante

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Senhora da Consolata,
Intercede por mí
Para que el Espíritu Santo
En todo momento me inspire:
¿A dónde ir?
A quién encontrar
Y qué decir...
Senhora da Guia,
Estrella de la evangelización,
Dirigí mis pasos
Para que a todos anuncie Cristo
Y el consuelo de su Evangelio
AMÉN

El núcleo central de esta oración no es mío, fue adaptado de una oración en inglés, que me fue dada por una señora polaco-canadiense de Toronto a quien no tuve el placer de conocer mientras trabajaba en esa ciudad. Llegué a conocerla mientras la guiaba a través de la reciente exposición misionera, realizada en Fátima entre mayo y octubre de 2012.

Al final de la visita guiada, a la exposición, tuve la oportunidad de charlar un poco con esta señora. de su vida, de la razón que la trajo a Fátima y de cómo, a través de la oración, hizo que sus dos hijos volvieran a la fe y a las prácticas cristianas. Al final, me dio una tarjeta de oración con Nuestra Señora de Fátima en el reverso y una oración en el reverso. Para no desviar mi atención, en ese momento, me lo metí en el bolsillo sin leer.

Ya en casa, cuando leí la oración, cuyo núcleo central decía: Querida Madre, tómame de tu mano y dime a dónde ir, a quién ver y qué decir..., me di cuenta de que habías sido mi arcángel Gabriel. Mi encuentro con ella había sido, para mí, el equivalente de la Anunciación de María; la confirmación del Cielo de que estoy en el camino correcto; que la Misión itinerante es lo que Dios quiere para mí aquí y ahora.

A dónde ir – Mientras celebraban la adoración en honor del Señor y ayunaban, el Espíritu Santo les dijo: "Apartad a Bernabé y a Saulo para la obra a la que los he llamado". (…) Por lo tanto, enviados por el Espíritu Santo, Bernabé y Saulo descendieron a Seleucia y allí subieron a una barca para la isla de Chipre. (…) Y ahora, obedeciendo al Espíritu, voy a Jerusalén, sin saber lo que me espera allí.  Hechos 13:2, 4; 20, 22 meses

El espíritu le dijo a Felipe: "Ve y acompaña a ese carro". Felipe se apresuró a oír al etíope leer al profeta Isaías y le preguntó: «¿Entiendes realmente lo que estás leyendo?» Hechos 8:29-30.

Cuando te lleven para ser liberado, no te preocupes por lo que vas a decir; di lo que se te ha dado en ese momento, porque no serás tú quien hablé, sino el Espíritu Santo. Marcos 13:11

La misión viene de Dios y es siempre propiedad de Dios, primero del Padre, luego del Hijo y ahora del Espíritu Santo. La Iglesia, dócil a la voz del Espíritu, es un mero verdugo.

P. Jorge Amaro, IMC (trad. Begoña Peña)